Blog 
Crónicas Informáticas
RSS - Blog de crnicas_informticas

El autor

Blog Crónicas Informáticas - crnicas_informticas

crnicas_informticas

Los autores de este blog son profesionales de la informática, miembros de los Colegios Oficiales de Ingenieros en Informática e Ingenieros Técnicos en Informática del Principado de Asturias.

Sobre este blog de Tecnologia

En este blog, profesionales de la informática asturianos, rendiremos homenaje al escritor Ray Bradbury. No iremos a Marte, pero sí narraremos la crónica de la transformación digital de la sociedad.


Archivo

  • 16
    Abril
    2018

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    tecnología Oviedo

    "Error informático"

    "Error informático"

    Un día me puse enfermo, y estuve fuera de circulación varios días. Al reincorporarme al trabajo tuve que llevar a mi empleador los consabidos papeles de la baja. Y me dijeron que no servían, porque no figuraba fecha. Tenía que volver a mi médico de cabecera a que los rehiciera.

    Bueno, nadie es perfecto, me dije. Los médicos también se equivocan, y es mejor que gasten su cupo de equivocaciones en la burocracia y no en los diagnósticos. Así que volví a pedir cita y acudí pacientemente con mi buena voluntad y mis papeles. Los miró, y dijo “Ah, sí, falta la fecha. Nada, esto es un error informático”.

    Como me ha ocurrido tantas veces, dudé si saltar o no. Me apeteció decirle: “Señor, eso quizás pueda colárselo a otro. No hay ningún error informático. Se olvidó usted de poner la fecha antes de imprimir, y ya está; el error es suyo, es humano y no pasa nada. No le eche la culpa al ordenador.”

    Recientemente hemos visto otro caso ilustrativo: la presidente de una comunidad autónoma habló de un “error informático” en sus notas de un máster. Un profesor implicado lo hizo al menos otras tres veces durante la rueda de prensa. Aludían (no entraremos en cuestiones de credibilidad) a un presunto error de transcripción, igual que el de mi médico. Poco importa que el sistema informático sea, en toda esa delirante historia, lo único que no se ha puesto en cuestión: el hardware y el software implicados funcionaron en todo momento perfectamente. ¿Cómo es posible que aludan a un error informático, como mi médico? Pues seguramente porque la expresión “error informático” desvía la atención de forma facilona. La informática es algo inmaterial, que muchas personas consideran a la vez inaccesible (no voy a entender la explicación) y prolijo (no tengo ganas ni paciencia para oírla), y a partir de ese punto no pedirán más cuentas.

    Lo mismo hizo hace ya 18 años una conocida presentadora de televisión (que sigue en la brecha). En su primera novela (creo que última por ahora) cometió varios plagios, que achacó nuevamente a un “error informático”. Es decir, que si un redactor (que no era ella) introduce en un texto párrafos que no debía, el error es “informático”. Como si el pobre procesador de textos cobrase vida y, cual actor venido a menos, se muriese por añadir morcillas aquí y allá.

    Todo se hace con ordenadores; y, como todo se hace con ordenadores, todo lo que se hace mal también se hace mal con ordenadores. Para aquel médico mío, cualquier negligencia cometida usando un ordenador será “un error informático”. Sin embargo, si alguien marca con un matasellos un documento que no debía… nadie dirá que ha sido “un fallo mecánico”, por más que el matasellos sea un dispositivo mecánico.

    Deberíamos tener claro que se produce un error informático cuando un sistema se comporta de forma distinta a lo que se había establecido previamente (una discrepancia entre los requisitos y el comportamiento real). No cuando interviene un ordenador haciendo aquello que se le ha pedido y para lo cual ha sido diseñado.

    Resulta difícil y caro evitar por completo los verdaderos errores informáticos. Pocas personas tienen en cuenta que en su humilde PC se combinan y colaboran muchos elementos de extrema complejidad, que provienen de fabricantes muy diversos, en ocasiones competidores; incluso sistemas cerrados y bastante caros, como esos de la manzana, tienen multitud de fallos. Si hablamos de redes y sistemas grandes, a menudo hay que hacer su mantenimiento sin parar el sistema y sin mucho margen para probaturas, porque de esos sistemas depende la producción de mucha gente. Los ordenadores son, además, “sistemas discretos”; un error pequeño puede tener consecuencias grandes. En determinadas circunstancias, si uno tiene el número 32.767 y le suma 1, no obtiene “32.767 y un poquito más”, sino… -32.768.

    Así que este es un negocio difícil y muy ingrato. Los ingenieros informáticos tienen que ser extremadamente cuidadosos para evitar errores, y ser “extremadamente cuidadoso” implica tiempo y por tanto dinero, un coste que raras veces estamos dispuestos a asumir (queremos calidad, pero la queremos gratis). Resulta muy meritorio el éxito espectacular que ha tenido la informática en las últimas décadas; ha sido, sin duda, una de las disciplinas transformadoras de la humanidad, a pesar de la enorme dificultad técnica que entraña y de que su omnipresencia se nota, sobre todo, cuando se produce un fallo por pequeño que sea, y no los miles de veces que funciona a la perfección haciendo cosas increíbles. Claro que hay errores informáticos reales, a veces con consecuencias trágicas, y de los cuales quizá hablemos en otra ocasión; pero seguir llamando “error informático” al “error humano cometido con un ordenador” es no solo injusto, sino una forma de no decir nada, porque por esa regla de tres prácticamente todos los errores serían informáticos.

    Pero no solo es injusto o irrelevante; es una forma de engaño. Por eso aconsejo a los lectores que, por norma, se pongan siempre en guardia y desconfíen cuando oigan la expresión “error informático”. Pidan explicaciones. Verán cuántas veces han intentado dársela con queso.

     

     

    Agustín Cernuda del Río

    Miembro del Colegio de Ingenieros Informáticos del Principado de Asturias

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook